OBRA DE ARTE Desde la infancia, he estado pintando apasionadamente en todas las superficies imaginables, impulsado por una profunda fascinación por los diversos reinos de las bellas artes. Mi enfoque es implacablemente experimental, similar a la curiosidad de un niño, ya que constantemente busco redescubrir y aprender nuevas técnicas y posibilidades. Durante años, he fusionado mi identidad como artista callejero con la de pintor de bellas artes, encontrando la misma satisfacción en ambos mundos. Pintar murales en espacios públicos me cautiva con sus desafíos únicos: trabajar con diversas texturas de superficie como concreto rugoso o yeso liso, experimentar con una variedad de colores y técnicas, y abrazar las interacciones dinámicas con los transeúntes, desde elogios sinceros hasta críticas sinceras. Igualmente enriquecedora es la serena experiencia de pasar semanas en el estudio, donde me sumerjo en la creación de nuevas pinturas, la exploración de nuevas ideas y el perfeccionamiento de mi arte. Esta dualidad, entre la energía cruda del arte público y la profundidad introspectiva del trabajo de estudio, impulsa mi viaje creativo, lo que me permite evolucionar continuamente como artista.

























